DEMETRIO HERRERA SEVILLANO, POETA DE LA POBREZA Y DEL FROTAR QUE RIELA                                  

por-  Javier Alvarado

Es el ni√Īo pobre.¬† Ambici√≥n de luces,

sus...

Bosques y Poesía para el Planeta

UNA CONVERSACI√ďN POR CENTROAM√ČRICA:

‚ÄúCrear, respirar, vivir y plantar un territorio de bosques‚ÄĚ


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DEMETRIO HERRERA SEVILLANO, POETA DE LA POBREZA Y DEL FROTAR QUE RIELA                                  

por-  Javier Alvarado

Es el ni√Īo pobre.¬† Ambici√≥n de luces,

sus irradiaciones persiguiendo va.

El Ni√Īo Pobre, Demetrio Herrera Sevillano


Panam√° cuenta con un novelista, el que ya pocos recuerdan, o que si acaso se tiene alguna referencia a trav√©s de lecturas obligadas en los colegios, llamado Julio B. Sosa, a quien hay que rescatar del daguerrotipo del olvido en alg√ļn momento.¬†¬† Su novela T√ļ sola en mi Vida, nos mantiene con la respiraci√≥n suspendida en las conspiraciones pol√≠ticas en el Istmo y los amores de la √©poca rom√°ntica entre Daniel Montenegro y Gabriela Ocampo.¬† Uno de los m√©ritos de Sosa es ofrecernos con precisos detalles, lugares que distingu√≠an a nuestro Casco Viejo.¬† Hoy d√≠a busco el Edificio del Cabildo, la Prefectura, imagino donde pudo estar el cas√≥n de los Urriola, de los Del Valle, de los Lasso de la Vega; y siempre dejo escapar alg√ļn respiro de asombro al encontrar la iglesia de San Felipe Neri,-que siempre encuentro cerrada, -que alguien me diga cuando la abren- donde iban a escuchar misa estas hero√≠nas de mi patria.¬† Era la ciudad de entonces.¬† Fue el tiempo transcurriendo y fueron apareciendo los poetas y muchos de ellos por pertenecer a estratos bajos y por vivir en la parte de los trabajadores, obreros y gente humilde: se les llam√≥ los poetas del arrabal, entre esos estuvieron Gaspar Octavio Hern√°ndez y Demetrio Herrera Sevillano.

FiedrichNietzche cuenta con una m√°xima que resulta contundente y poco asimilable para el sentir humano:¬† ‚ÄúLa esperanza es el peor de los males porque prolonga el tormento del hombre.‚Ä̬† Recordemos pues, que la esperanza tambi√©n yac√≠a en el fondo de la caja de Pandora.¬†¬† A veces suelo preguntarme en que consiste la esperanza:¬† un periodo de gran incertidumbre: la esperanza de un trabajo, la esperanza de ser amado, la esperanza del ansiado si bajo un sol o bajo la lluvia, en un centro comercial o en la banca afiebrada de un parque, la esperanza de ser valorado en lo que se hace, la esperanza de una sociedad con una gama de ep√≠tetos que al final nos damos cuenta que son peque√Īas y grandes utop√≠as las que nos fraguamos.¬† En uno de sus m√°s sentidos y emotivos poemas, C√©sar Vallejo confiesa¬† su deseo de hablar de la esperanza:¬†

‚ÄúMiro el dolor del hambriento y veo que su hambre anda tan lejos de mi sufrimiento, que de quedarme ayuno hasta morir, saldr√≠a siempre de mi tumba una brizna de yerba al menos‚ÄĚ

…

Hoy sufro solamente.‚ÄĚ

Ya hemos escuchado hablar de la esperanza.¬†¬† ¬ŅPero qui√©n no puede dejar de lado o no mencionar a la pobreza?¬† En su discurso de aceptaci√≥n del Premio Cervantes 2006, el magn√≠fico poeta espa√Īol, Antonio Gamoneda, declara:

“Pronto se me depara la evidencia de algo que, más que cualquiera otra circunstancia o razón, ha condicionado a una y a otra, a mi vida y a mi escritura. Hablo de la pobreza

…

‚ÄúYo quiero decir algo sobre la obra creativa de Cervantes considerando que fue hecha, precisamente, desde la pobreza. En modo general, se ha considerado la presencia de esta pobreza en su vida, pero quiz√° no se ha estimado como causa de peculiaridad en su obra.‚ÄĚ

La pobreza no s√≥lo es una cualidad de ser solamente pobre de dinero o de estatus social;¬†¬† radica en un completo estado donde el olvido, el abandono, la incomprensi√≥n encuentran uno de sus mayores asideros.¬† Volviendo a Gamoneda, √©ste dedic√≥ todo su discurso haciendo √©nfasis en el Cervantes creador en medio de la precariedad, producto de una llamada ‚Äúcultura de la pobreza‚ÄĚ.¬†¬†

Desde mi √©poca escolar hasta ahora he podido recoger testimonios de muchos escritores y artistas paname√Īos que crearon en medio de paup√©rrimas situaciones.¬†¬† Cierta vez escuch√© que el pintor Isaac Ben√≠tez ped√≠a un peso para costearse una sopa y que ofrec√≠a sus dibujos por poco dinero y que muy pocas personas apreciaron su arte y el final de sus d√≠as se vio envuelto en el abandono y en la tuberculosis y hoy d√≠a es el Van Gogh paname√Īo y sus obras se cotizan en miles de d√≥lares.¬†¬† En varias ocasiones en recepciones de libros o eventos culturales me toc√≥ ver a una gran pianista, Anita Webstern, ¬†ya amortajada por el tiempo, sumida en su inocencia de ni√Īa adulta, envuelta en la precariedad, comiendo de las mesas y viandas de dichos actos y a quien luego me toc√≥ ver en varios peri√≥dicos sensacionalistas donde ped√≠an donaciones para amortiguar su estado de abandono total.¬†¬† La poes√≠a no escapa de este estado y son muchos los testimonios de testigos ya fenecidos y sobrevivientes del estado de pobreza y de duras penurias que le toc√≥ vivir al gran poeta Demetrio Herrera Sevillano. ¬ŅCondicion√≥ entonces la pobreza la escritura po√©tica de Sevillano?¬† ¬ŅEs su poes√≠a un testimonio o un producto de la cultura de la pobreza?

Caminar hoy d√≠a por la Avenida Central es como entrar en un collage donde los tiempos pululan con su presencia acechante.¬† Las construcciones antiguas gravitan en medio de los horrorosos vallados publicitarios de los almacenes.¬†¬† La arquitectura nos revela ese pasado y ese presente por donde se contemplan las im√°genes de esa ciudad que es y fue.¬†¬† Las palomas siguen picoteando los granos de los visitantes y poco a poco se llega al Parque de Santa Ana, al que alguna vez nuestro poeta denomin√≥: ‚Äúel carrousel‚ÄĚ.¬† Nacido en 1902¬† y muerto en 1950, Demetrio Herrera Sevillano es una de nuestros grandes poetas que permanecen en la memoria de algunos cuantos y que del cual podr√≠amos jactarnos en cuanto al ingenio de sus met√°foras e incre√≠bles prosopopeyas en lengua espa√Īola.

Su primer libro se llam√≥ Mis primeros Trinos.¬† Cuenta Trist√°n Solarte que Demetrio Herrera Sevillano le le√≠a poemas , con un gran ingenio ultra√≠sta y que debido a eso, √©l le ley√≥ ‚ÄúAltazor‚ÄĚ de Huidobro, y √©l quedo prendado con la obra del vate chileno.¬† Entonces lleg√≥ nuestro poeta al creacionismo sin Huidobro, seg√ļn le escuch√© decir una vez a Solarte, hablando que los cr√≠ticos literarios eran casi iguales que los redactores de la Biblia, pues hablaban de que fulano fue padre de mengano y engendr√≥ a sutano y a perencejo.¬†¬† El libro m√°s recordado de Demetrio Herrera Sevillano es Kodak, aparecido en 1937.¬† Aqu√≠ las prosopopeyas resultan ser de gran originalidad:

En el poema Con mi Kodak obsérvese:

Un chico cruza corriendo.

Y

El sol

-que se va cayendo-

Se agarra de un edificio.

Son imágenes de la naturaleza y efervescencia citadinas grabadas por el poeta, en su cámara escritural.  El poema Domingo nos recrea con el ingenio de estas poderosas imágenes:

El sol tiene una mano

Metida en la cantina

Y hay un danzón travieso

Que me hace cosquillas.

…

Un auto duerme la siesta

Y desde los balcones

Saludan las banderas.

…

En la esquina

Un poste se entretiene

Viendo en ropa interior

A unas naranjas.

El poeta cuenta adem√°s con La fiesta de San Crist√≥bal, un largo poema dedicado a Chepo y a sus patronales, donde el poeta desentra√Īa el sentir y lo aut√≥ctomo del paname√Īo en estas festividades m√≠stico-paganas.¬†¬† En la Canci√≥n del Pueblo, aparece uno de los poemas m√°s antologados, estudiados y citados por su originalidad y por contener una cualidad, que nos endilgan siempre a los paname√Īos, y el cual al parecer, no pierde vigencia, T√ļ siempre dices s√≠:

¬°Por favor!

Que no se diga

Que t√ļ no tienes conciencia.

¬°no, no, no!

Ni que solo dices sí

Aunque necesites no.

…

Paisano mío

Paname√Īo

T√ļ siempre respondes s√≠

Pero no para luchar

Y menos para ultrajar

Cuando te ultrajan a ti,

Paisano mío

Paname√Īo

Tu siempre respondes si.

De este mismo libro forma parte el gran poema, Cuartos, el cual retrata vivamente la vida en las casas de inquilinato y multifamiliares:

Zonzos
de calor y noche,
pasan cuartos,
cuartos ...
cuartos ...
--
Cuartos de la gente pobre
con sus chiquillos descalzos
Cuartos donde no entra el sol,
que el sol es aristocr√°tico.

Dentro de esta poesía, que desborda en su originalidad y en el gran uso de la adjetivación y la metáfora, hay una gran preocupación y sentimiento de denuncia  social.   Nuestro poeta pobre, pero rico en espíritu y en poesía, se hizo la voz de y desde la pobreza.   Su libro La Canción del Esclavo sigue por la misma ruta de mostrarnos escenarios duros y su libro Ventana es un muestrario de figuras simples que se vuelven complejas y maravillosas a punto de una gran intuición y perspicacia.  Cito dos poemas breves:

PALMERA

¬ŅQu√© sirviente clavar√≠a

Enfurecido, el plumero,

Por el mango en la llanura?

Hoy lo utilizan los vientos

Para limpiar las alturas.

CIGARRILLO

Pedazo de tiza,

Colgar de las puntas

Se ve de mis dedos.

¬ŅHabr√© retornado

Feliz a las aulas

Y voy al tablero?

La prosopopeyidad, inventemos el t√©rmino pues, resulta ser, una de las grandes habilidades del poeta del arrabal.¬† Seg√ļn testimonio de su hijo Demetrio, √©ste en ese entonces de nueve a√Īos, encontr√≥ a su padre muerto en aquel cuarto triste, oscuro, donde el sol no entraba porque era aristocr√°tico en el barrio de Santa Ana.¬† Se fue el poeta al muelle a cuchichear con las nubes.¬† Hoy d√≠a nos queda ahondar en el abrevadero de vivencias y testimonial de este poeta que nos deja un discurso reflexivo sobre las vicisitudes del ser humano y como un artista, sobrepasando estas barreras de los estratos y las clases sociales, es capaz de crear un universo ub√©rrimo y significativo.¬†¬† En Panam√° es muy conocido el juicio de que la cultura paname√Īa ha sido dada en casi su 80 y ¬†85 % por la masa popular.¬†¬† Esto es solo un acercamiento a este gran poeta que a√ļn permanece tertuliando con Sin√°n en el Coca-Cola, encontr√°ndose con Elsie Alvarado de Ricord, quien en las √ļltimas conversaciones que sostuve con ella v√≠a telef√≥nica recitaba sus versos con una memoria que ni el c√°ncer pudo apagar;¬† leyendo el Altazor de Huidobro en el Parque de Santa Ana, con su apariencia de tierrerita,¬† buscando comida en el fog√≥n materno de la madre, viendo como su ciudad ha cambiado y como¬† su antigua Kodak ahora en una era digital sigue con extra√Īas y memorables capturas de imagen.¬†¬† Siempre estar√° all√≠, dedicando estrofas partidas desde la pobreza, pero rielando con la luz m√°s intensa de la creaci√≥n, a su arrabal:

¬°Arrabal!... en tus entra√Īas

Me subyugó la pobreza

Pero me duele, ¬°profundo!

Tu abandonada existencia.

Tus extremidades frígidas

Ronda nacarada estrella.

¬°B√ļscala! ‚Ķ Y ver√°s su imagen

¡Frótala!...  y verás que riela.