La imperiosa necesidad de la solidaridad y la hermandad entre los pueblos.

La promoción del diálogo e inclusión multicultural.

El respeto por la vida, la diversidad y la diferencia entre los seres humanos y el acendrado amor y respeto por la naturaleza.

La defensa de la participación ciudadana en el ejercicio de las libertades de creación, de pensamiento, de información, de expresión y de reunión.

La certeza de que la poesía y los poetas debemos solidarizarnos profundamente con los millones de hombres y mujeres que sufren graves problemas y carencias en América Latina y que debemos luchar, desde nuestro lenguaje y nuestra capacidad de acción, por la transformación social, económica y política de nuestro continente.